Atracción del mes - Diciembre

  

 

 

 

 

Jerusalén y Tel Aviv 
Jerusalén suscita en nosotros lo espiritual, un mundo de tradiciones y religiones; al visitarla nos emocionamos con cada piedra...nos invaden pensamientos profundos, muchas veces conflictivos que nos llevan a recapacitar sobre la vida.
Cuando descubrimos a Tel Aviv, descubrimos una ciudad que no descansa! Una ciudad laica, moderna y liberal que practica el hedonismo y el placer con un vaso de cerveza helada, nacional o importada.
Cuando la paz del sábado paraliza a Jerusalén y la envuelve de una santidad adormecedora, Tel Aviv despierta. Los cafés y los bares, los bulliciosos pubs, los restaurantes de comida internacional y los espectáculos de todos los géneros, me brindan infinidad de opciones.
Me veo salteando entre las tabernas marroquíes del puerto de Yaffo y los kioskos renovados del Boulevard Rotchild con sus estatuas urbanas. Paseando en bicicleta por el Parque Hayarkon hasta la prominada del puerto de Tel Aviv. Aplaudiendo una obra del Teatro Nacional Habima o del municipal, Hakamerí. O simplemente, observando a los jóvenes pasar por las calles sentado en algún banco de la “gran ciudad”.    
¡No es que amo menos a Jerusalén, es que me he enamorado de Tel Aviv!
Los invito a acóplarse y descubrir el encanto y los antagonismos de ambas ciudades.


Mayumana
El espectáculo Mayumana conjuga todos los géneros – la danza y la expresión corporal, el canto y la voz, los efectos de luz y sonido, el humor y la coreografía, la música y la percusión y por sobretodo, el ritmo.
Mayumana se ha convertido en los últimos años en un verdadero cuerpo diplomático, recorriendo el mundo con un mensaje de creatividad y recreación israelí.
Es muy probable que tengan la oportunidad de ver el espectáculo en sus países de origen...nosotros le recomendamos ser partícipes de la función en su domicilio original – el viejo puerto de Yaffo.
Para más información
www.mayumana.com

 

 


Masada y el Mar Muerto
Cada vez que el cable-carril me conduce a Masada el panorama que se descubre es sorprendente: un paisaje desértico, salpicado de montañas y el azul del Mar Muerto. Ya dentro de la ciudadela, en el Palacio de verano del Rey Herodes, me admiro de la genialidad arquitectónica. Me conmueve el trágico desenlace de la historia que llevó a unos pocos refugiados de Jerusalén prefirir la muerte al destierro. Nuestros excelentes guías logran resucitar la ciudad con sus relatos.
Y como broche de oro, amenizando la visita a Masada y antes de sumergirse en las cálidas aguas del Mar Muerto, le proponemos degustar los mejores vinos y los quesos más exquisitos de Israel en un oasis que elegimos especialmente para Ud.